Fernando Grande-Marlaska mantiene su apoyo a la directora de la Guardia Civil. El ministro del Interior se ha remitido al comunicado de ayer de Mercedes González en el que enmarcaba sus reuniones con Leire Díez en cuestiones ajenas a la trama investigada de las cloacas del PSOE. "No tuvo ningún contacto con Leire donde se hablase sobre la trama", ha afirmado Marlaska.
Durante el acto de puesta en funcionamiento del Centro de Mando de las fuerzas de seguridad por la visita del Papa, el ministro del Interior ha puntualizado, asimismo, que "si hubiera algún mínimo tipo de pruebas de que no es verdad lo que dice, evidentemente conllevaría otra respuesta" por su parte. Pero ha incidido con firmeza en su apoyo a la directora de la Guardia Civil: "Estoy convencido de su honorabilidad".
Argumenta su confianza en Mercedes en que "cree" en lo que ella le dijo sobre estas reuniones, ya que no tiene "ningún elemento" que le "deje entrever que lo que dice no es cierto". "Conozco su trabajo y sé que lo hace con honestidad", ha proseguido en su defensa.
Ante la investigación abierta por la UCO que indaga en las cloacas del PSOE que trataban de desactivar a jueces, fiscales y periodistas que investigaban los casos de corrupción, Marlaska ha asegurado este asunto le "incomoda como ministro, ciudadano y que debe ser objeto de investigación". "Los hechos que se investigan son absolutamente graves", ha añadido.
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Borja NegreteAl mismo tiempo, el ministro se ha desmarcado de cualquier relación con la trama y ha expuesto que él "nunca hubiera aceptado ningún tipo de presión al trabajo de la Guardia Civil". Tras ello, ha afirmado que su "única ocupación" es asegurarse de que "los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado trabajen con el margen de neutralidad que es exigible y eso nadie lo puede discutir".
Estas declaraciones se producen horas después de que la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, reconociese que sí que se había reunido con la fontanera del PSOE, Leire Díez, hasta en tres ocasiones, pero que no hablaron de ningún asunto relacionado con la trama que se investiga.
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Ignacio S. CallejaEn su comunicado, González afirma que "conoció" a Díez en su etapa de "Delegada del Gobierno en Madrid", cuando esta era "directora de Relaciones Institucionales de Correos". Su relación durante esta primera etapa, afirma, fue "tan solo mediante intercambios de WhatsApp, relativos a las movilizaciones laborales en las que esta empresa se encontraba inmersa, que provocaron manifestaciones y concentraciones en sus diferentes sedes, no produciéndose jamás encuentros personales ni habiendo tenido nunca contacto ni conocimiento sobre su persona hasta ese momento".
Según su versión, el primer encuentro entre ambas ocurrió tras el nombramiento de González como directora general de la Guardia Civil, en una "cafetería cercana a la Dirección General" del Instituto Armado. En el texto, la directora apunta que durante ese primer encuentro, que duró "unos 15 minutos" y era una "mera toma de contacto para pedirle trabajo", no se habló de "nada relacionado con el trabajo que desempeña" la Guardia Civil. "Respecto de un posible segundo encuentro, de haberse producido, habría sido de las mismas características y contenido que el primero", expone el comunicado.
Asimismo, la directora de la Guardia Civil reconoció un tercer encuentro. Ahí, Díez le planteó a González que tenía que hacerle una "petición relativa a su trabajo". Le preguntó si habría "algún tipo de posibilidad de que el comandante Rubén Villalba pudiera retornar a su puesto de trabajo", algo que, según su versión, la directora del Instituto Armado rechazó "de plano".
