El Gobierno se contradice sobre la visita del Rey a Ceuta: Saiz defiende que decide Zarzuela y Puente que depende del Ejecutivo

Escrito el 24/08/2026
R. Benito

El ministro asegura que Felipe VI viajará a la ciudad cuando llegue el momento "más oportuno" solo horas después de que la portavoz Elma Saiz sostuviera que "la Casa Real es dueña de su propia agenda"

El Gobierno ha ofrecido este lunes dos versiones contradictorias sobre quién decide una eventual visita de Felipe VI a Ceuta. Apenas unas horas después de que la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, asegurara que "la Casa Real es dueña de su propia agenda", el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha afirmado que es el Gobierno quien decide los movimientos del monarca en asuntos de especial sensibilidad política y ha dado por hecho que el viaje se producirá.

"Es el Gobierno el que decide la agenda del Rey, sobre todo en materias de sensibilidad política y eso es lo normal. Eso es lo que hay que asumir", ha afirmado Puente. El ministro ha añadido que "el Gobierno se ha cansado de decir que habrá una visita" a Ceuta y que se elegirá "el momento más oportuno para que eso se produzca".

La explicación contradice directamente la ofrecida esta misma mañana por Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Ejecutivo. Interrogada expresamente sobre quién tenía la última palabra sobre un desplazamiento de Felipe VI a Ceuta, Saiz aseguró que "la Casa Real es dueña de su propia agenda" y negó que le constara cualquier impedimento por parte del Gobierno.

Tampoco quiso confirmar que la visita estuviera prevista. Preguntada por si Felipe VI había transmitido al Ejecutivo su voluntad de acudir a Ceuta, si el Ejecutivo había sugerido el viaje o si existía algún obstáculo para que se produjera, la portavoz se refugió reiteradamente en la misma respuesta: "No me consta".

Las palabras de Puente ofrecen, apenas unas horas después, una versión opuesta en los dos puntos. Por un lado, sostiene que es el Gobierno quien decide la agenda del Rey cuando existen implicaciones políticas sensibles. Por otro, da por seguro un desplazamiento que Saiz evitó confirmar: Felipe VI irá a Ceuta y se elegirá "el momento más oportuno" para que se produzca.

El compromiso de Marivent

La posibilidad de una visita del monarca a Ceuta lleva sobre la mesa desde los primeros días de la crisis migratoria. El pasado 6 de agosto fue el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, quien se desplazó hasta Mallorca para mantener una audiencia de hora y media con Felipe VI en el Palacio de Marivent.

A la salida del encuentro, Vivas dio por hecho que el rey acabaría viajando a una ciudad que no ha visitado desde que accedió al trono hace doce años. "No me cabe la menor duda de que el Rey nos va a visitar", aseguró. "El Rey está comprometido con esa visita a Ceuta y la hará porque el Rey cumple con sus compromisos", recalcó.

Vivas explicó además que el monarca le había utilizado como transmisor de su respaldo a los ceutíes en plena crisis. "Me ha utilizado [...] para que yo transmita ese apoyo y ese cariño al conjunto de la población ceutí", afirmó el presidente autonómico, que describió a una ciudadanía que se sentía "amenazada y vulnerable".

La audiencia de Marivent permitió así a Felipe VI trasladar su respaldo a Ceuta sin desplazarse hasta la ciudad. Días antes, el monarca ya había manifestado que seguía con "gran preocupación e indignación" lo sucedido durante la crisis migratoria y había instado a adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos y evitar que episodios similares pudieran repetirse.

El Confidencial publicó entonces que el Gobierno era reacio a autorizar una visita del Rey a Ceuta por temor a la reacción de Marruecos. El desplazamiento plantea desde hace años una cuestión de especial sensibilidad diplomática debido a las reivindicaciones de Rabat sobre la soberanía de Ceuta y Melilla.

Las declaraciones de Puente encajan ahora la eventual visita precisamente dentro de esa categoría. El ministro ha reconocido que existen materias de "sensibilidad política" en las que corresponde al Ejecutivo decidir la agenda del jefe del Estado y ha situado el viaje a Ceuta en un momento todavía por determinar.

Marruecos, en el centro

El propio Puente ha acompañado este lunes sus explicaciones sobre la agenda del rey de una defensa de las relaciones con Marruecos, al que ha definido como un socio "leal" y "necesario" para España.

El titular de Transportes ha afirmado que cualquier "gobierno inteligente" que no actúe pensando exclusivamente en el rédito electoral debe cuidar la relación con el país vecino, cuya colaboración considera necesaria, entre otras cuestiones, en materia migratoria.

Ignacio Cembrero

"Nosotros tenemos una responsabilidad como Gobierno y la ponemos por encima de cualquier cuestión electoral", ha subrayado. Puente ha rechazado además los discursos contra Marruecos y ha defendido la importancia estratégica de mantener una buena relación con Rabat.

La cautela con una visita del jefe del Estado a Ceuta no es nueva. En el verano de 2020, Felipe VI y la reina Letizia realizaron una gira por todas las comunidades autónomas para mostrar su apoyo tras la primera ola de la pandemia. Ceuta y Melilla llegaron a figurar durante unas horas en aquel recorrido, según informó entonces Zarzuela, pero posteriormente fueron excluidas. Nunca se ofreció públicamente una explicación.