Madrid estrena trenes de Cercanías. Renfe anunció este lunes la puesta en servicio de los primeros convoyes fabricados por Stadler en virtud del multimillonario contrato de más de 1.300 millones que la empresa estatal firmó con el fabricante suizo, que tiene factoría en Albuixech (Valencia). Los nuevos trenes son más largos, combinan coches de uno o dos pisos y pueden aumentar la capacidad hasta en un 20%. Los ferrocarriles de corta distancia presumen de confort, tecnología y todo tipo de comodidades para una red de naturaleza metropolitana. Tienen espacio para bicicletas, sistemas de información al viajero, tomas de carga eléctrica y de USB en los asientos y climatización.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció el inicio del funcionamiento de las nuevas unidades T100, T120, T120 y T240 a través de sus cuentas sociales "para el núcleo de Cercanías que más viajeros mueve en España". Cuadros del PSOE madrileño o el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, no han tardado en secundarle, un desquite para un servicio de movilidad que acostumbra a acumular quejas. "La renovación del parque de Cercanías Madrid ya es una realidad. Entran en servicio los nuevos trenes de gran capacidad que permitirán descongestionar tiempos en determinadas líneas de cercanías del núcleo de Madrid al límite de su capacidad", afirmaba el máximo ejecutivo de la empresa ferroviaria estatal.
Pero la satisfacción en el entorno del Ministerio de Transportes no ha tenido réplica en otros puntos de España. El equipo de Puente lleva varios días dando explicaciones en Valencia por la incorporación a la red de Cercanías valenciana de 41 trenes Civia serie 465 que operaban en Madrid y van a ser trasladados para ser sustituidos por los Stadler. Renfe sostiene que el cambio permitirá aumentar un 30% la capacidad de las líneas C-1, C-1 y C-6 porque se componen de cinco coches, frente a los tres vehículos de los convoyes que sustituirán, de las series 447 y 464. Sin embargo, el traslado de trenes usados para abrir hueco a los flamantes convoyes con sello valenciano-suizo ha generado críticas en un territorio en el que el discurso del agravio germina con facilidad.
Hoy han comenzado a prestar servicio. Trenes Stadler de gran capacidad para el núcleo de cercanías que más viajeros mueve en España. https://t.co/uP6OcoUfOk pic.twitter.com/RmvG6Z3PYr
— Óscar Puente (@oscar_puente_) August 24, 2026
Los Civia 465 son vehículos fabricados entre 2003 y 2012. Acumulan en algunos casos hasta 23 años de funcionamiento y rodaje. Transportes informó la semana pasada que los convoyes madrileños han sido renovados y son "los más modernos que tiene Renfe para servicios de Cercanías", pese a la puesta en marcha de los nuevos Stadler. Asegura que han sido "modernizados" y mejorados en su confort. La previsión es que Cercanías Valencia disponga de 22 nuevos vehículos a final de año, a los que se irán incorporando de forma gradual otros 19 trenes más a lo largo de 2027.
La paradoja de la movilidad en Valencia que sirve de espejo para toda España
Vicent Molins. ValenciaEl recambio, sin embargo, no ha gustado ni en las filas del Partido Popular valenciano ni en las de Compromís, que llevan toda la legislatura reclamando mejoras e inversiones en una red de Cercanías que presenta importantes déficits de frecuencias y capacidad en algunas rutas. El hecho de que los nuevos Stadler hayan sido destinados a Madrid y los Civia reciclados para Valencia ha suscitado críticas políticas. "Es una vergüenza que trenes que llevan más de 20 años de rodaje a sus espaldas ahora pasen por chapa y pintura y nos los quieran vender como la gran solución", asestaba hace unos días el portavoz de Transportes e Infraestructuras del grupo popular en las Cortes, Joserra González de Zárate.
Paula Espinosa, diputada de Compromís, consideraba "positiva" la llegada de más trenes y la ampliación de la capacidad para dar salida a una "urgencia inmediata", pero advertía de que no se puede "confundir una solución transitoria con la modernización que necesitan las Cercanías valencianas". La coalición valencianista reclama más inversión, frecuencias, electrificación y soluciones para las carencias estructurales de la red. Además, ha preguntado al Gobierno por qué se ha optado por trenes usados en Madrid en lugar de repartir las unidades de nueva fabricación.
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Aunque el entorno metropolitano valenciano está lejos de compararse con el volumen de flujos de personas de Madrid, el colapso del mercado de la vivienda en la capital valenciana está provocando cambios demográficos. La población crece, y lo hace expandiéndose hacia las conurbaciones más allá incluso del primer cinturón metropolitano, cubierto, en teoría, por una red de Ferrocarrils de Generalitat (FGV) que también sufre carencias en frecuencias y material rodante. La consecuencia es un sistema de movilidad deficiente que está complicando la circulación en Valencia y su entorno por la ausencia de suficiente alternativa fiable al vehículo privado. Aun así, los Cercanías de Renfe transportaron el año pasado casi 21 millones de viajeros en el núcleo de Valencia, un 5% más que en 2024, según datos oficiales de la compañía estatal.
La bronca ha tenido reflejo en redes sociales y la reacción institucional de Renfe. El mismo día que Renfe anunciaba la entrada en funcionamiento de los Stadler en Madrid, Fernández Heredia y Renfe han difundido un comunicado en el que defienden la mejora que la llegada de los Civia 465 supone para la red valenciana, tanto por la calidad del material rodante como por la capacidad y frecuencias. "Renfe ha realizado una revisión y puesta a punto completa de estos trenes, que ha supuesto una inversión de más de 7 millones de euros y que ha consistido en inspecciones técnicas, renovación de elementos interiores y exteriores y actualización de los sistemas de información al viajero", señalaba la empresa gubernamental, que ha difundido imágenes de los trenes actualizados.
Renfe: Madrid no es Valencia"Conviene recordar que la Comunidad de Madrid registra más de 200 millones de viajes al año, aproximadamente diez veces más que Valencia. Por ello, cada núcleo requiere una solución de flota diferente", añade Renfe. "Relacionado con esta reorganización de la flota, algunas unidades de la serie 447 que ahora circulan por Valencia se trasladarán próximamente al País Vasco. Estos trenes son compatibles con la red vasca y permitirán atender su principal necesidad actual: mejorar la accesibilidad", abundaba.
El estilo desafiante del ministro Óscar Puente tampoco ha contribuido a atemperar los ánimos. "Es el núcleo que más pasajeros mueve porque hay más de 6 millones de potenciales usuarios en un radio de distancia muy pequeño. Se puede admitir la realidad sin caer en localismos absurdos", contestaba Puente a un usuario de X después de que este le reprochase que si otros núcleos hubieran recibido el 25% de la inversión en Cercanías de Madrid en los últimos 40 años también hubieran crecido en usuarios. "Rodalies en València se cae a trozos desde hace casi 30 años".
