La idea de convertir en sonido el icónico El beso de Gustav Klimt resume una nueva forma de entender el turismo: escuchar los destinos. Viena ha logrado transformar la luz y el arte de algunas de sus obras más emblemáticas en música, creando experiencias que van más allá de lo visual y conectan emocionalmente con el visitante a través del oído. Un paso más en la evolución del turismo hacia propuestas cada vez más sensoriales y memorables.
¿Qué banda sonora le pondría a su ciudad?
Escrito el 18/03/2026
Nerea Serrano
