Ser hijo de una de las mayores estrellas de Hollywood no garantiza un destino ligado a las cámaras. Que se lo digan a Ben Ford, el mayor de los cinco hijos de Harrison Ford, quien decidió construir su propia trayectoria lejos de los focos y mucho más cerca de los fogones. Nacido del primer matrimonio del actor con la ilustradora Mary Marquardt, Ben parecía destinado a una carrera deportiva. Durante años soñó con triunfar en el béisbol, pero una lesión cambió por completo su rumbo.
Aquel obligado paréntesis le permitió descubrir una pasión inesperada: la cocina. Lo que comenzó como una forma de ocupar el tiempo durante la recuperación acabó convirtiéndose en una auténtica vocación. Con el paso de los años, Ben se formó profesionalmente y logró hacerse un nombre propio en una de las escenas gastronómicas más competitivas de Estados Unidos.
Hoy está considerado como uno de los chefs más reconocidos de California y es el fundador de Ford’s Filling Station, un restaurante que alcanzó gran popularidad en Los Ángeles gracias a una propuesta basada en la cocina americana contemporánea, los ingredientes de proximidad y una filosofía muy vinculada a la sostenibilidad. Su proyecto más reciente se encuentra junto al aeropuerto internacional de Los Ángeles (LAX), donde miles de viajeros pueden disfrutar de una muestra de su particular visión culinaria antes de embarcar.
Pese a dedicarse profesionalmente a la gastronomía, reconoce que su padre no es precisamente un gran sibarita. Según ha contado en diversas ocasiones, Harrison Ford mantiene una alimentación sencilla y bastante disciplinada, basada fundamentalmente en pollo, pescado y verduras a la parrilla. La relación entre ambos siempre ha estado marcada por la discreción. De hecho, Ben ha preferido construir su reputación a base de trabajo y talento propio antes que apoyarse en la fama familiar. En el universo de Star Wars, el hijo de Han Solo y Leia Organa recibe el nombre de Ben Solo, un guiño relacionado con el primogénito.
