Leo: "La UE ata a Sánchez: no debe trasladar a nadie a la Península. La Comisión Europea recalca que es importante ese compromiso de Albares y Marlaska. Pide devolver a Marruecos también a los menores". Ay, la Comisión Europea se toma en serio lo que digan los ministros Albares y Marlaska. Dijeron: "Nadie que se encuentre ilegalmente en Ceuta será trasladado a la España peninsular". La UE se lo cree, y aquí tal creencia mueve a risa. No conocen a Albares ni a Marlaska.
En realidad no conocen al Gobierno español. Menos aún al Apolo de la Moncloa. ¿Tantos viajes a Bruselas, tantas reuniones, tantos debates, tantas charletas, tantas degustaciones de mejillones con patatas fritas y aún no conocen al Apolo? ¿Ignoran que es un escapista imposible de atar? Podrían esposarlo a una piedra de mil kilos en el fondos del mar y Él saldría a la superficie como el magnífico buceador que es tirando besitos a la Bego y a la afición.
Se desata de promesas, compromisos, leyes y pactos con una habilidad que envidiaría Houdini. Imposible atar al Apolo. La UE podría tratar de amarrar a Mohamed VI para que al menos no jalee a los magrebíes a cruzar por mar a Ceuta. No se atreverán: el rey de la morería llama enseguida a su primo de Zumosol, también conocido en su tribu MAGA como Caballo Loco de Crines Doradas, y ya la tenemos liada: que si traslado las bases de Rota y Morón a Marruecos, que si os subo de los aranceles, que si Europa también es mía…¿Atado el Apolo? Pero si ahora está planeando, dicen, la campaña navideña "Siente un inmigrante a su mesa". ¿Les suena? Y al final, dirá parodiando el chiste de Idígoras y Pachi: "Si los ceutíes están dejados de la mano de Dios, la culpa es de Dios". O de Alá.
