La Policía Nacional ha detenido en Palma a un comercial acusado de apropiarse de unos 2.000 euros de la empresa de extintores para la que trabajaba. El trabajador cobraba directamente en efectivo a una veintena de clientes mediante falsos descuentos y cobros sin IVA que nunca llegaron a ingresar en la contabilidad de la sociedad.
La investigación arrancó en las dependencias del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos a raíz de la denuncia interpuesta por el propio gerente de la compañía afectada. El sospechoso operaba como comercial realizando visitas, servicios y revisiones técnicas en diversos establecimientos y domicilios particulares.
Aprovechándose de la imagen corporativa y de la confianza que generaba en los usuarios, retiraba los extintores de los locales, los trasladaba a la empresa para que superaran los controles pertinentes y, finalmente, regresaba para instalarlos de nuevo.
El engaño se consumaba justo en el momento de la entrega e instalación. El empleado solicitaba a los clientes el pago inmediato de las facturas por los servicios prestados. Para asegurar el dinero en metálico y tentar a las víctimas, ofrecía cobrar sin el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) o redondeaba la cifra final a la baja asegurando que se trataba de un «descuento especial».
Atraídos por la rebaja, los usuarios abonaban la totalidad del importe en efectivo en ese mismo instante. El dinero recaudado, sin embargo, jamás entraba en las arcas de la mercantil, sino que el presunto autor se lo quedaba íntegramente.
El fraude salió a la luz varias semanas después, cuando el departamento de facturación de la empresa comenzó a reclamar los pagos pendientes a la cartera de clientes. La sorpresa fue mayúscula al comprobar que los usuarios aseguraban haber saldado sus deudas en mano al propio comercial el día de la revisión e instalación.
Tras auditar las cuentas de los clientes gestionados por este empleado, la dirección de la empresa detectó cerca de veinte facturas cobradas de forma irregular, lo que sumaba un perjuicio económico estimado en unos 2.000 euros. Al ser confrontado por el gerente, el acusado negó inicialmente las irregularidades. Poco después cambió su versión, manifestó que faltaban facturas por cobrar y solicitó la baja voluntaria para extinguir la relación laboral.
Las pesquisas del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos permitieron contrastar las pruebas, identificar formalmente al ex empleado y proceder a su localización y detención el pasado jueves como presunto autor de un delito contra el patrimonio.
