La prensa deportiva francesa y local de la ciudad de Lyon da al OL ligeramente favorito en este segundo partido de octavos de final de la Europa League que el equipo que dirige Paulo Fonseca disputará mañana contra el Celta (Groupama Stadium, 18.45 horas).
Diarios como el prestigioso L’Equipe y los rotativos locales Le Progrès y Olympique-et-Lyonnais coinciden en señalar que el 1-1 de Balaídos deja al Lyon en una posición aceptable para resolver la eliminatoria, pero subrayan también que el equipo de Fonseca debió sacar mayor provecho de la media hora que jugó en superioridad numérica en Balaídos y solo empató al final con Endrick.
L’Équipe habla de un OL «dominador pero falto de inspiración», mientras que Le Progrès insiste en que los lyonnais «pueden estar arrepentidos» antes de la vuelta.
La lectura en todos los medios es parecida: no se da por cerrada ni mucho menos la eliminatoria, pero sí se transmite que el Groupama Stadium y el hecho de jugar la vuelta en casa siguen siendo una ventaja importante para el OL.
La prensa francesa está dando mucho peso al desgaste físico de los locales. El Lyon llega a la vuelta con la plantilla tocada y con poco margen para rotar. La preocupación más concreta concierne al frente ofensivo, que está «bajo mínimos», agravada por la última lesión del extremo Rémi Himbert, que es duda para el choque contra los celestes.
Como notas más positivas se señalan el gran momento de forma de Endrick, el hombre que sostuvo la eliminatoria en Balaídos y sobre el que últimamente pivota el juego ofensivo del OL, que puede resultar decisivo para resolver el cruce, y el impacto del joven Steve Kango, quien debutó como profesional en Balaídos, dando soluciones a los importantes problemas de bajas que Paulo Fonseca tenía en el lateral derecho.
