Balaídos, un estadio «de primera categoría» para la UEFA

Escrito el 18/03/2026

Un recinto con todas las comodidades y capaz de adecuarse a los requisitos en la adversidad. La clasificación del Celta a la Europa League esta temporada supuso todo un reto deportivo y logístico para el club, ya que en apenas tres meses tuvo que ideárselas para lograr ampliar el aforo del estadio de Balaídos y cumplir las exigencias UEFA en gradas visitantes, prensa o compromisos publicitarios. El resultado es «un estadio de primera categoría», tal y como ratificaron los delegados enviados desde el extranjero para revisar todo el proceso en la anterior eliminatoria contra el PAOK griego.

Así lo relataron desde el club a medio centenar de aficionados que el pasado miércoles participaron en una de las visitas guiadas al coliseo celeste. Estos tours han ofrecido temáticas como Entroido, el cuarto de siglo de la Intertoto o el Día de Galicia. En esta ocasión llevaba el título «Antes dunha noite europea» y mostraba la transformación y la producción técnica que exigen este tipo de encuentros.

El recorrido incluía el museo ubicado en los bajos de Marcador —que se ampliará cuando se finalice Gol y se trasladen dependencias— así como la grada de animación, el palco presidencial, el vestuario local o la sala de prensa. El momento más emotivo llega sin duda con la salida al terreno de juego con una doble sorpresa musical: Oliveira dos Cen Anos y el himno de la Europa League. En ambos casos los asistentes pueden disfrutar del juego de luces y sonido que inunda Balaídos a minutos del pitido inicial. Todo ello a pie de césped y pudiendo sentarse en el mismo banquillo que Claudio Giráldez.

En esta ocasión la cita contaba con la directora de operaciones del estadio como maestra de ceremonias. Raquel Lozano explicó cómo en verano hubo que ganar 1.500 localidades en Río, Tribuna o Marcador o la provisional de Gol para compensar la grada que está en obras actualmente. De esta forma se fijó un máximo de 1.048 butacas para la grada visitante, el 5% que marca la UEFA como mínimo.

A ellas hay que sumar los asientos reservados para patrocinadores y autoridades, una cifra que aumenta según se va pasando de ronda. Es por ello que desde el verano trabajan en un escenario de «máximos» como el que supondría alcanzar las semifinales. En cada partido tienen que colaborar con tres enviados por la federación continental, siendo dos de ellos extranjeros. Hasta el momento, todos los clubes y técnicos han dejado reseñas positivas sobre el recinto y sus comodidades.

Con la vista en el Mundial

La visita, cuyo deseo es poder repetirla el miércoles 15 de abril en caso de pasar a cuartos, permitió ver los detalles entre bastidores de una previa. Desde las facilidades a los medios, que tienen sus puestos del mismo lado del campo que la sala de prensa, a las soluciones para evitar los excrementos de distintas aves en los pasillos. Entre las preguntas del celtismo estaba la reforma que debe acometerse para acoger el Mundial 2030.

La misma permitirá renovar la estructura e interiores de Tribuna, que son los mismos desde que se construyó en 1968. Esta diferencia con el resto del complejo deportivo es palpable en corredores como las escaleras que van del palco al túnel de vestuarios o los muros de hormigón, ya que en la reforma de 2017 solamente se cambiaron la fachada exterior, cubierta, asientos y baños.

A su vez añadirá 11.000 asientos en un tercer anfiteatro en esta grada, alcanzando así los 43.000 exigidos por FIFA y que Marián Mouriño reconoció como «un reto» para poder llenarlos. El próximo invierno el aforo de Balaídos crecerá con la grada de Gol, que según las cuentas del club podría elevarlo hasta las 32.000 butacas.