El partido y la eliminatoria completa entre Real Madrid y Manchester City no estuvo marcada precisamente por la tensión. Más allá de los gestos de Vinicius Jr a la grada del Etihad Stadium tras marcar su primer gol en el encuentro de vuelta, hubo pocos motivos para que la temperatura subiera.
Sin embargo, con el pitido final se produjo un encuentro que estuvo a punto de ir a más y que fue captado por las cámaras de Movistar+. Pep Guardiola, entrenador del Manchester City, saludó uno por uno a todos los jugadores del Real Madrid, dándoles la enhorabuena por la clasificación a los cuartos de final de la Champions League.
Huijsen, Fede Valverde, Mastantuono o Vinicius recibieron la felicitación de manera cordial, pero todo cambió cuando llegó a Rüdiger. Pep le dio la mano al alemán, que recogió el saludo con un apretón y un pequeño empujón con el pecho.
El técnico del Manchester City sonrió en ese momento, pero cuando quiso continuar su camino vio como Rüdiger no le soltaba la mano mientras le recriminaba algo. La temperatura parecía ir subiendo, hasta que llegaron Aké, Doku, Vinicius y Arbeloa para separar a ambos y evitar que la cosa fuera a mayores.
El técnico del Real Madrid tuvo que coger con los dos brazos a su futbolista para apartarlo de la acción, mientras le decía a otro miembro del club que se llevara al central de allí. Rüdiger continuó girándose para buscar a Guardiola, que le tiro un beso de manera irónica a la vez que se alejaba de la escena.
No se sabe cuál fue el motivo para este rifirrafe. Tras el partido de la fase de Liga, el entrenador 'citizen' reclamó la expulsión para el alemán, pero centrándose en el árbitro. "Son muchos jugadores los que han venido por primera vez al Bernabéu e impone. También impone al árbitro. Creo que Rüdiger debería haber sido expulsado. El penalti ha tenido que verlo el VAR porque los árbitros si no no tienen... Para hacerlo. Era penalti muy claro, el VAR lo ha pitado", exclamó en ese momento Pep.
Una vez más, el jugador alemán del conjunto blanco se ve envuelto en una polémica que, en este caso, terminó en un pequeño momento de tensión.
