La radiografía del 'play-off' | El Castellón, un pez nadando en un mar repleto de tiburones

Escrito el 06/06/2026

En agosto pasado, cuando la temporada en Segunda División estaba a punto de arrancar, era tiempo de pronósticos. Leganés, Las Palmas y Valladolid, en su condición de recién descendidos, encabezaban el listado de aspirantes al ascenso. Un amplio grupo donde aparecían también los de siempre (Racing de Santander, Sporting de Gijón, Zaragoza o Granada), así como otros clubs que apuntaban a dar un salto de calidad para presentar su propia candidatura (Deportivo, Cádiz, Córdoba...). Nadie hablaba del Castellón, que venía de salvarse en la antepenúltima jornada del anterior ejercicio, el que había supuesto su regreso a la categoría de plata, firmando una más que modesta 17ª posición.

El desarrollo de la competición

Nueve meses después se han confirmado algunas de esas predicciones, aunque otras han sufrido un auténtico batacazo que han dejado paso a las sorpresas. El Castellón (con permiso del Málaga), sin duda, merece el calificativo de equipo revelación, debido a su salto de calidad. En una temporada especialmente dura en los puestos cabeceros (recuerden: el Burgos, con 72 puntos, los mismos que los orelluts, se ha quedado fuera, en lo que es el más alto registro para un equipo sin la recompensa de la promoción), el Castellón se ha ganado el derecho propio a seguir soñando. Nadie le ha regalado nada (ahí están sus notables estadísticas), sin entrar a valorar los obstáculos externos que ha debido sortear para aspirar al regreso a la élite, que no pisa desde 1991.

Por encima

Almería, Las Palmas y Málaga llegan a la fase decisiva con más presupuesto, más masa social potencial, estadios de mayor capacidad y plantillas mejor valoradas. El Castellón, en cambio, ha respondido con fútbol, regularidad y una competitividad que lo ha llevado a mirar de frente a proyectos económicamente muy superiores.

La comparación retrata la dimensión del rendimiento orellut. El Castellón acabó a apenas dos puntos de los indálicos, terceros. La diferencia deportiva ha sido mínima. La económica, no. La entidad de Haralabos Voulgaris maneja un presupuesto de 14,3 millones de euros, muy lejos de los 40 millones del Almería, los 46,7 de Las Palmas o los 21 kilos del Málaga. Es decir, el Castellón compite por el mismo objetivo con menos recursos que cualquiera de sus tres rivales en esta singladura.

La distancia también aparece en el valor de las plantillas. Según Transfermarkt, el equipo albinegro está tasado en 20,4 millones de euros, frente a los 50,3 del Almería, los 45 de Las Palmas y los 27,2 millones del Málaga. La plantilla del Inmortal es la menos valorada del play-off, aunque ha sido capaz de sostener el pulso hasta el final y de meterse en la promoción con una puntuación propia de candidato firme al ascenso directo.

Los compañeros de viaje

Los otros tres presentan una relación mucho más reciente con la máxima categoría. El Almería se despidió de ella en 2024, Las Palmas lo hizo hace un año y el Málaga estuvo por última vez en la 2017/2018. Incluso en experiencia reciente de play-off, el Castellón parte desde cero: nunca antes había disputado ninguna; mientras que Almería y Las Palmas ya han jugado cuatro y el Málaga, una.

También el escaparate es distinto. El SkyFi Castalia, con un aforo de 14.500 espectadores, es el estadio más pequeño de los cuatro aspirantes. Castalia no compite por tamaño, sino por presión ambiental, identidad y comunión con un equipo que ha conseguido disparar la ilusión en la ciudad.

Los albinegros han debido maximizar cada recurso para alcanzar una posición que, en términos de rendimiento, lo coloca por encima de lo que marcaban muchas previsiones. Por eso este play-off sirve para calibrar el mérito de un Castellón que ha logrado reducir sobre el césped una brecha que en los despachos parecía enorme.