La efímera era de David Cáceres como entrenador del primer equipo azulgrana de hockey acabó de forma abrupta tras una temporada en la que el equipo arrasó en las eliminatorias por el título en la OK Liga tras una enorme decepción en la WSE Champions League y en la Copa del Rey.
Esta temporada la situación es inversa. Pese a contar con una plantilla demasiado corta a imagen y semejanza del baloncesto, Ricard Ares ha sabido obtener el mejor rendimiento de sus jugadores en Europa y el equipo está ya en la Final a Ocho y pelea por la primera plaza del grupo con el FC Porto.
Sin embargo, la competición liguera ha permitido ver al Barça con más dudas de las últimas temporadas, hasta el punto de que ni siquiera el factor pista en unas hipotéticas semifinales está asegurado (un punto de ventaja sobre el Igualada Rigat).
Los azulgranas tan solo han sumado 15 de los últimos 27 puntos en la OK Liga y llegaron a verse terceros, a nueve puntos del Liceo. Sin embargo, las victorias ante Voltregà (4-2) y Caldes (1-7) y los empates coruñeses ante el Igualada y en Reus (ambos 3-3) han azuzado la remontada.
Esas buenas sensaciones se quedaron en el limbo ante el PONS Lleida (4-4 tras ir ganando por 4-2) y el domingo el Liceo volvió a empatar, esta vez en Riazor contra el Noia Freixenet (4-4) a cuatro jornadas del final. Esos cinco puntos podrían bastar a los de Juan Copa.
Ahora toca Copa del Rey, con el pésimo recuerdo del año pasado en Calafell, cuando los de David Cáceres cayeron en cuartos por 0-2 ante el Noia Freixenet. Pues bien, el bombo ha querido que los de Sant Sadurní sean los rivales el jueves en cuartos... y además como locales en l'Ateneu Agrícola.
El Barça, que se ha despertado este martes con el anuncio de que el emblemático argentino Pablo Álvarez se retirará a final de temporada tras su segunda etapa como jugador azulgrana, llega sin bajas y con toda la plantilla a disposición de Ricard Ares.
Tras perder la final de la Lliga Catalana ante el Calafell (4-2) y alzar la Supercopa de España (1-3 al Igualada Rigat en la final), la Copa del Rey marcará el inicio de la parte decisiva del curso para un conjunto azulgrana que quiere reinar en Europa, en el torneo doméstico de la regularidad... y en el del KO.
